Les comparto la historia de Wagner y Laura, un matrimonio Costarricense a quienes tuve el placer de conocerles hace poco, ellos también son testigos fotográficos, de su propia vida y de sus caminos recorridos en cleta, sí, Sur América en Cleta.
Aventureros de corazón
· Pareja de costarricenses emprendió gira en bicicleta por todo Sudamérica.
· Lejos de desanimarlos, los retos los motivan.
A Wagner Calderón Rizo y Laura Ávila Bolaños los unen muchas cosas, pero sin lugar a dudas comparten un espíritu aventurero muy intenso. Esta afinidad hace de esta feliz pareja, unos eternos viajeros, quienes provistos tan sólo de una mochila y una bicicleta cada uno, atraviesan fronteras pedaleando para llevar un mensaje de paz mundial a cualquier lugar donde el destino los lleve.
Él es ingeniero en construcción, pero por sobre todo un soñador empedernido y lleno de vitalidad, energía que aprovecha para derrochar en cada una de las salidas que hace para recorrer los continentes. Su visión del mundo puede no ser bien comprendida por algunos, pero sí plenamente compartida por su esposa Laura, compañera de aventuras por el mundo.
Ella, abogada de profesión y paramédica por vocación, al igual que él, se dejó seducir por la vida sencilla, por el amor a la naturaleza y los animales, lo cual los llevó a hospedar en su corazón como filosofía propia el desprecio por lo material y el convencimiento de que la vida no se reduce al trabajo.
Traspasar fronteras
Ellos se propusieron abrirse nuevos espacios dentro de la rutina del trabajo y no se dejaron programar por la sociedad que le dice a la gente como vivir.
“Desde pequeños se nos enseña que la vida está en una profesión, en acumular títulos, en tener un status, propiedades y un carro último modelo”, dijo Laura, convencida de que esos afanes hacen que las personas pierdan de vista otros escenarios y formas de vivir la vida con más intensidad y despertando más la capacidad de asombro.
Por eso, para ellos el viajar por el mundo en bicicleta es casi un estilo de vida que les ha permitido percibir la existencia de otra forma y por eso mismo trascender esquemas sociales y convertirse en una especie de embajadores ad honorem, con el compromiso de acercarse a otras culturas y hermanar pueblos en nombre de los ciudadanos del mundo, llevando un mensaje de paz y de amor por la naturaleza.
La misión que en esta etapa de sus vidas se impusieron es viajar por todos los países que les sea posible y concretar un sueño latente en sus corazones.
Para Wagner, ese sueño estuvo presente a partir de los 14 años. Esta “idea loca” terminó de anidarse en su cabeza tras varios años de vivir el “sueño americano”, pues radicó un tiempo en los Estados Unidos con la mirada puesta en el dinero para satisfacer necesidades materiales, pero paradójicamente la convivencia en un país altamente desarrollado lo hizo ver que eso no llenaba sus expectativas ni su necesidad interior. Fue entonces que decidió utilizar sus ahorros para viajar a América y Europa pues no estaba dispuesto a irse de esta tierra sin una visión del mundo diferente a la que le dictaba la sociedad.
Una bicicleta y una mochila
Eso lo hizo cambiar el avión por una bicicleta y surcar otras latitudes, empezando por América Latina pues se sintió primeramente comprometido con nuestras propias raíces. Inició así una gira que ni él mismo sabe cuando terminará.
Su primera jornada empezó por Nicaragua y terminó en Cuba, luego se le unió su mujer y aunque la idea original era hacer el recorrido en moto, aquello de tener que usar combustible reñía con sus principios de respeto a la naturaleza y entonces decidió que el vehículo que usaría sería la bicicleta.
Estos trotamundos reconocen que se trata de una pasión que obedece a un sincero sentimiento de ver el mundo con otros ojos, de apreciar más de cerca la naturaleza y de estrechar lazos con los seres humanos que pueblan los diversos países del planeta.
Pero para quienes ven en esta aventura una extravagancia, Wagner y Laura tienen una respuesta: “nosotros nos hemos planteado esto como un compromiso serio y por eso, parte del mensaje que llevamos es que somos ciudadanos de un país que lucha por conservar sus bosques, democracia y paz. Llevamos un mensaje de esperanza”, manifiestan.
A la buena de Dios
Pero ¿cómo sobreviven? Ellos no se preocupan mucho de eso y dan por sentado que en cada país adonde llegan habrá quien les extienda una mano y acojan con beneplácito su mensaje de amor.
Iglesias, salones comunales, estaciones de bomberos, gimnasios y casas de habitación les han abierto las puertas y son algunas de las opciones que tienen de pasar la noche para seguir luego su travesía. Lo mismo hacen con el alimento, si sus ahorros no dan para más, nunca falta quien simpatice con su causa y les proporcione un plato de comida.
Laura combina este pasatiempo con el ejercicio del derecho en la rama de la resolución alterna de conflictos y esta experiencia en mecanismos de negociación la ha acercado más a lo que siempre ha deseado para el mundo actual: una cultura de paz.
Ellos tienen a su haber el conocer al dedillo la geografía de nuestro continente pues lo han recorrido prácticamente de punta a punta.
Según relatan, parte de los retos y de las emociones es pasar de un clima a otro, a veces fríos intensos o calores extremos, y es que como ella mismo lo dice: “puede que dentro de algunos años esta aventura en dos ruedas no se pueda realizar si las tendencias del cambio climático continúan tan aceleradas como hoy”.
Suramericaencleta.com
Los seguidores de esta pareja tienen la posibilidad de conocer los detalles del recorrido en forma virtual, pero también la pareja tiene un archivo fotográfico que aumenta con cada viaje. Su valor cultural es enorme pues cada foto habla por sí misma y es un testigo mudo de un país, un pueblo, una cultura, un estilo de vida, héroes nacionales, bellezas naturales y arquitectónicas, hombres y mujeres anónimos, rostros de niños y ancianos que constituyen la realidad latinoamericana.
Estas imágenes complementan las charlas, exposiciones y publicaciones que estos incansables viajeros organizan a su regreso por las calles del mundo.
Como anécdota simpática, esta pareja confesó al Periódico El Sur Sur que viajan con “Rosendo”, un caballito de madera que los inspira en sus viajes de aventuras.
También cargan una tienda de campaña que pocas veces tienen que armar pues lo común es que adonde llegan se les provee de un lugar donde pernoctar. En ese sentido, la página web que mantienen les ha sido de mucha utilidad, gracias a ella se han dado a conocer en muchas latitudes y de hecho eso permite que la prensa los espere y dé cobertura a su aventura.
Las vivencias son de todo tipo pero las más duras tienen que ver con las inclemencias del tiempo, por ejemplo recuerdan haber visto cómo los neumáticos de sus bicicletas se han derretido por el calor intenso que en algunos países llega hasta a 59 grados centígrados.
En contraste, también han tenido que lidiar con temperaturas bajísimas como en el caso de Bolivia por su gran altitud. Sin embargo, todo es parte de la experiencia y del deseo de vivir emociones al máximo.
Pero dentro de todo, lo que más agradecen es el apoyo y la solidaridad de la gente y muy especialmente destacan el patrocinio de varias empresas comerciales de artículos deportivos que los proveen de ropa y hasta de bicicletas.
El esfuerzo de recorrer los países en bicicleta no solo es un reto físico sino mental, pero además ambos están convencidos de que es la manera ecológicamente más limpia de explorar la tierra. También les permite percibir mejor el olor del campo y sobre todo el calor humano de la gente sencilla y hospitalaria que los animan y los acogen en cada lugar donde llegan.
Y es que como bien lo sintetizan ellos, lo mejor de viajar en bicicleta es que no dependen de reservaciones ni de cupos, no tienen que hacer filas ni sujetarse a horarios o itinerarios, pero sobre todo no dependen de la gasolina, porque su combustible es el entusiasmo y el reto de traspasar fronteras.
Visite la exposición fotográfica "Un Lente sobre Ruedas" , de Wagner y Laura el próximo 4 de Octubre 2011 a las 7 p.m, Casa de Cultura Popular José Figueres Ferrer, B.Escalante, San José Costa Rica
http://www.testigofotografico.com
Fuentes de Información :
Nota cortesía de : Periodista Juan Carlos Castañeda S. casta20@gmail.com
www.suramericaencleta.com
Fotografías por : Roberto Carlos Sánchez info@testigofotografico.com , realizadas en el marco de ExpoFoto CostaRica 2011